Estamos unidas y unidos al tejido vital, a toda la red que conforma el Gran Tejido.

Todos los nudos, vueltas y dobles vueltas de esos hilos no solo conforman nuestra vida, también forman la trama y la urdimbre de la vida entera.

Pero no tenemos ninguna obligación de seguir tejidas a los tapices de otras personas, como si fuera una condena, ese destino inamovible sobre el que leemos en muchos sitios. No. Tú decides con quién tejerte, igual que eliges con quién vivir o qué comer.

Esa libertad es el poder que tenemos, un poder enorme, que desde luego conlleva una gran responsabilidad, la responsabilidad de usarlo, porque un don que no se usa, es como un altar que no se renueva, algo vacío, aunque estéticamente sea bonito.

En el portal de la Madre de la Muerte, Ella nos trae las sagradas tijeras que cortan los hilos a los que no queremos seguir tejidas. Es el momento perfecto para visualizar tranquilamente esos hilos y sentirlos en toda su extensión.

Sentir el amor que recibimos y damos en algunos, la pena, la frustración, el fracaso, la atadura, el agobio, ¡hay tantos hilos y tantas emociones!

Te dejo aquí una canción de uno de mis compositores favoritos Adrian Von Ziegler, para que te inspire y te acompañe en el proceso de sentir tu trama y tu urdimbre. Coge una postura cómoda, dale al play, respira despacio y profundamente y siente todos esos hilos conectados a personas, situaciones, vivencias o entornos. Siente a cuáles quieres seguir tejida y a cuáles no mientras disfruta de la música. La música es suave, porque no quiero que mires con rencor ni dolor, aunque lo sientas.

 

 

Cuando tengas más o menos claro, que nunca hay claridades meridianas e inefables, tan solo tienes que coger un tijera, cualquier que tengas en tu casa, bendecirla con tu propia intención, no necesitas más. Habla con la tijera y dila lo que quieres hacer, y que es lo que quieres para el bien de todas las partes implicadas.

Aquí te dejo otra canción para que cortes tus hilos. Sigue siendo una música suave para que te despidas con dulzura, aunque las vivencias puedan llegar a ser hasta violentas, por eso mismo este es un toque suave para algo que puede llegar a ser atroz.

 

Puede que te sientas cansada o triste, aunque puede que también puedas sentirte eufórica, sea como sea, agradece a las tijeras el acompañamiento, aunque sean humildes y de un bazar de todo a un euro, han sido para ti, en esos momentos la herramienta más sagrada que podrías tener.

 

Has elegido ser libre, has elegido con conciencia.

 

Tus hilos seguirán tejiéndose a la misma vida una y otra vez, pero en esta ocasión has hecho magia, la magia de la intención y de la acción, desde el sentimiento y la quietud. Magia de las cuatro direcciones, desde el centro que eres tú misma.

Bienvenida a casa.

 

Mariam